El Gobierno de Cantabria ha decidido no iniciar el expediente para declarar Bien de Interés Cultural (BIC) la casa natal de José María de Pereda, en Polanco, solicitada por el Ayuntamiento en julio de 2024, al considerar que el inmueble carece de valores patrimoniales suficientes para obtener esa protección, entre ellos muebles, documentos y objetos que hubieran pertenecido al escritor.
La resolución, firmada el 28 de octubre por la directora general de Cultura y Patrimonio Histórico, Eva Guillermina Fernández Ortiz, se apoya en una inspección realizada este pasado 30 de julio, un documento que añade que la trayectoria vital y literaria del novelista transcurrió en otros lugares de Cantabria.

Según Cultura, la casona no conserva testimonios materiales o documentales de una estancia prolongada ni de una producción literaria vinculada a ella, motivos por los que descarta incoar el procedimiento.
Tras conocer esta decisión, la alcaldesa de Polanco, Rosa Díaz, afirma que supone “un jarro de agua fría” y cuestiona la decisión al considerar que sí existen argumentos para proteger el inmueble, pues asegura que la casa conservaba muebles de época que aparecen en un vídeo incorporado al informe municipal y que su propietario sacó de la casa, una circunstancia que relaciona con la falta de interés del dueño por conseguir la declaración BIC.
Recuerda que la solicitud municipal para el BIC se presentó el 22 de julio de 2024, aunque ya en 1979 se había promovido la declaración del inmueble como Monumento Histórico-Artístico, y estuvo respaldada por un estudio encargado al historiador del arte Enrique Campuzano y a la catedrática Raquel Gutiérrez Sebastián sobre su interés arquitectónico, histórico y literario.
Rosa Díaz también rechaza el argumento de que Pereda desarrollara parte de su vida y su actividad literaria en otras viviendas y localidades pueda restar valor patrimonial al inmueble, pues considera que su nacimiento en Polanco representa “un interés especial” para los vecinos del municipio, de Cantabria y de aquellos lugares donde se conoce su obra.
La regidora critica además los plazos administrativos, desde la presentación de la solicitud en julio de 2024 hasta marzo de 2026, cuando se ordenó su tramitación, seguidos de más de cuatro meses hasta la visita técnica y otros tres hasta la resolución, que considera despachada “en folio y medio”.
A juicio de Díaz, resulta cuestionable que un procedimiento iniciado hace más de dos años concluya con un documento dedicado en buena parte a antecedentes y referencias legislativas, sin atender a los argumentos aportados por el Ayuntamiento ni seguir, según denuncia, los trámites que establece el reglamento de aplicación de la ley.
La solicitud municipal de BIC o de otra categoría de protección, se presentó el 22 de julio de 2024, aunque ya en 1979 se había promovido la declaración del inmueble como Monumento Histórico-Artístico, y estuvo respaldada por un estudio encargado al historiador del arte Enrique Campuzano y a la catedrática Raquel Gutiérrez Sebastián sobre su interés arquitectónico, histórico y literario.
El Ayuntamiento también había planteado la recuperación de la casona, puesta a la venta por 1,1 millones de euros, para destinarla a usos culturales vinculados a Pereda, una propuesta para la que Díaz había reclamado la colaboración de otras administraciones y que contemplaba la creación de un centro de interpretación sobre el novelista.
La casa natal de José María de Pereda es una casona montañesa construida en 1766 por iniciativa de sus abuelos paternos, Antonio Haro y Francisca de Menocal, según documentó el historiador Benito Madariaga, que recoge la existencia de una inscripción con el año de edificación y una reforma realizada en 1913 por Vicente Pereda, hijo del novelista.
